Introducción de CO2

 

El documento intitulado Estado que guardan las tecnologías de captura y almacenamiento En el mes de febrero de 2011 la Secretaría de Energía distribuyó entre diversas instituciones un documento de diagnóstico sobre las tecnologías de captura, uso y almacenamiento de carbono y su aplicación en México, fue el primer paso dentro del sector energético Mexicano para transformar una idea tecnológica en una pieza potencial de las políticas energéticas y de cambio climático en México.

El impulso para utilizar tecnologías de captura, uso y almacenamiento de CO2 (CCUS) en México se explica principalmente por dos razones. La primera, para aumentar la recuperación mejorada de hidrocarburos a partir de CO2 (las primeras pruebas se realizaron hace más de una década); y la segunda, para mitigar el cambio climático.

El gobierno federal reconociendo el potencial en materia ambiental del desarrollo e implementación de las tecnologías de CCUS en México, las incorporó en la Estrategia Nacional de Cambio Climático en 2007 y en el Programa Especial de Cambio Climático 2009-2012. En este último, en el Objetivo 2.1.10 para fortalecer las capacidades nacionales en esta materia en el sector energético.

Posteriormente, en 2012, el gobierno federal incorporó el tema de Captura, Uso y Almacenamiento de CO2 en la Estrategia Nacional de Energía 2011-2026, por su potencial para mejorar el desempeño operativo y ambiental de la industria. La Estrategia Nacional de Energía debe ser discutida y aprobada por el Congreso de la Unión.

De acuerdo con el World Energy Outlook 2009 (WEO 2009) de la Agencia Internacional de Energía (AIE), el sector energético contribuye con 84% de las emisiones mundiales de CO2 y 64% de las emisiones de GEI. La Agencia estima que las emisiones de CO2 del sector energético aumentarán 57 Giga toneladas entre el 2005 y el 2050 bajo la estructura productiva actual. Para lograr reducir a la mitad esas emisiones, se requiere un portafolio de medidas que incluya: eficiencia energética; energías renovables; energía nuclear; y captura y almacenamiento de carbono (CCS, por sus siglas en ingles), que podría contribuir con cerca de una quinta parte de la reducción total de emisiones.

 

Escenario tecnológico para un futuro bajo en carbono

 

 

Fuente: Energy Technology Perspectives 2010 © OECD/IEA, fig. ES.1, p.47.